Treinta Seis Horas de Cárcel a Dueño y Perro que Mordió al Perro del Alcalde

27 de abril, 2009

Treinta Seis Horas de Cárcel a Dueño y Perro que Mordió al Perro del Alcalde

* Castigo extremo por parte del presidente municipal, Héctor Paniagua Salazar contra un joven habitante de San Juan de Abajo y su perro por un hecho que la familia considera no es un delito

Por Paty Aguilar

El alcalde, Héctor Paniagua Salazar encarceló a un joven habitante de San Juan de Abajo, hijo del profesor, Jacinto Melendrez porque el perro de su hijo mordió al perro del presidente municipal, el cual estaba dentro de un predio en San Juan de Abajo propiedad del alcalde.
Fue tanto el enojo del presidente municipal, que ordenó a la policía municipal no se le permitiera hablar con su familia; el joven fue incomunicado desde las cuatro de la tarde del domingo hasta las tres de la tarde de ayer lunes que su madre lo pudo ver por intermediación de medios de comunicación.
La visita a su hijo que logró la madre del detenido, fue porque los medios de comunicación nos apersonamos en la cárcel municipal, ya que momentos antes, los padres acompañados por regidores, pidieron hablar con el joven, pero tajantemente fueron rechazados, no se le permitió a la temerosa y atribulada madre hablar con su hijo hasta que el presidente municipal tuviera tiempo de hablar con el detenido.
Fue entonces que por casualidad llegamos reporteros cuando vimos que con esta familia estaban los regidores, Ismael Dueñalds y Ramiro Pérez a quienes les preguntamos sobre el asunto que los había llevado a Seguridad Pública.
Fue de esta forma que nos enteramos de los hechos. Con esta familia iban dos personas, un joven y un niño, los cuales fueron llevados como testigos para probar que su hijo no había cometido ningún delito, ya que consideraron se estaba cometiendo una injusticia y abuso policiaco ordenado por el presidente municipal, Héctor Paniagua Salazar, sin mediar investigación alguna de los hechos, ni denuncia ante Ministerio Público por parte del alcalde, hecho que corroboró el Director Miguel Ramírez Arreola quien solo se limitó a decir que debía cumplir el joven las 36 horas de ley y hasta entonces, si el alcalde no presentaba denuncia contra él, entonces sería liberado.
Los hechos se suscitaron el domingo por la tarde, cuando Víctor Manuel Melendrez de 23 años de edad, llevaba su perro de nombre “Terry” de la raza Pit Bull, al domicilio de un amigo de él quien tiene una perra de la misma raza con el objetivo de lograr que ambos perros se cruzaran para reproducir una camada.
Es el caso que cuando pasaron por la propiedad del alcalde, la cual está cercada con alambrada, el perro de la raza Boxer del presidente municipal, al ver a Terry que iba suelto con su dueño caminando por la banqueta, le ladró sacando su hocico a través del alambrado, entonces Terry, al escuchar el ladrido, se regresó y se le echó encima.
Según un testigo de los hechos, de nombre Javier, quien iba tras de ellos, señaló “yo iba atrás de él (Víctor) y yo vi cuando el perro de Paniagua sacó la cabeza y ladró, el otro perro venía suelto, se devolvió y lo agarró, entonces yo y él (Víctor) tratamos de quitar el perro, fue cuando empezó a salir la gente que porqué se lo echaba, no, les dije, no se lo echó, yo vi, yo venía atrás y así fue, pero el perro de Paniagua sacó la cabeza y fue cuando lo mordió, y pues son perros, fue cuando lo agarró, fue todo” dijo.
Por otra parte, el otro testigo, un niño de nombre Cesar, también vio cómo ocurrió el ataque así lo dijo “es que el perro sacó la cabeza, el de Paniagua, entonces pasamos, el perro iba suelto, entonces el perro se devolvió, el de nosotros, entonces no le hizo nada, no lo mordió, el de Paniagua le empezó a ladrar, entonces, yo me fui así (hizo un ademán con su mano) y me fui corriendo mejor, ahí los dejé y ya.”.
Por su parte, sobre los hechos, el regidor, Ismael Dueñalds, señaló que se estaban violando los derechos humanos del joven Víctor Manuel, así como sus derechos legales, ya que momentos antes, él y el regidor Ramiro Pérez Soto, habían acompañado a los padres del joven con el Director de Seguridad Pública, Miguel Ramírez Arreola, con el objetivo de pedir su liberación por considerar que no se había cometido ningún delito, lo cual fue negado.
Ramírez Arreola, les informó que en efecto, dicho joven junto con su perro estaban detenidos, pero que no serían liberados hasta que tuvieran un dialogo directo con el presidente municipal, y mientras que esto no ocurriera, el joven y su perro estarían presos, lo que el regidor, Ismael Dueñalds, consideró como un acto injusto e ilegal, ya que el director, dijo, obedecía a las ordenes del alcalde y no a los hechos ocurridos para actuar con justicia y mediar ante un supuesto delito que no existió, según entendió por lo que dijeron quienes vieron el incidente, pero que no fueron escuchados por el director.
En ese momento, la madre de Víctor Manuel, manifestó que un día antes, por la noche, había llevado comida su hijo, unos tacos junto con una botella de agua, pero cuando se la dio al custodio, este le dijo en tono de burla “¿el agua es para el perro?”, al recordar dicha acción, la señora empezó a llorar impotente, entre sollozos dijo “no tienen porque burlarse de mi, ni de mi hijo, él no es un perro, es mi hijo”.
Enseguida, ya más tranquila, señaló que tampoco se le había permitido verlo para saber cómo estaba, se le dijo que hasta que hablara con el presidente, pero el presidente no está, les dijo ella, aún así se le negó entrar a ver a su hijo. Al escuchar esto, el regidor le pidió regresar con el director e invitó a los reporteros que estábamos presentes.
El director al escuchar que no se le había permitido ver a su hijo, así como el incidente de la noche anterior, mandó llamar al custodio y este en efecto, señaló que no se le había permitido ver a su hijo hasta que ella hablara con el presidente, a lo que el director, en ese momento ordenó que se le permitiera a la señora entrar a ver a su hijo.
Posteriormente, sostuvo que el joven y su perro, no saldrían libres hasta que el alcalde hablara con el o bien se cumplieran las 36 horas de ley ya que ellos habían investigado y todo estaba sustentado como delito el hecho de que el joven había incitado a su perro contra el perro del alcalde. Finalmente, la madre del muchacho pudo entrar a la cárcel municipal para ver a su hijo, el cual sería liberado a las cuatro de la mañana, hora en que se cumplirían las 36 horas.





 

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