Realismo PolÃtico.
César Langarica Santana
Es verdad no esta matando la injusticia social, la impunidad, la terrible impunidad, esa que de solo mencionarla no dice nada, pero es un cáncer terrible que nos daña de manera silenciosa y haciendo la vida mas complicada, lo vemos todos los dÃas cuando denunciamos un delito y vemos como aquel al que acusamos el dÃa de mañana camina libre y no solo listo para volver a delinquir si no además disfruta del blindaje de la corrupción que logra que solo cuando mucho el 2 % de los delitos logren un juicio justo y una sanción que ya no digamos enmiende si no que permita sentir a quien denuncia un poco de paz y no tenga que vivir con el miedo a las represalias del criminal que una vez libre puede tomar contra el que lo denuncia, es decir somos sus victimas para siempre.
Cayo la injusticia sobre un humilde policÃa que después de servir 20 años a las ordenes de la comunidad no pudo jubilarse, le llego la muerte antes que la justicia como comúnmente pasa y nadie lanza un reclamo, proporciono seguridad y no tuvo la seguridad de un retiro digno, vivió con la incertidumbre de no saber como pasarÃa los últimos dÃas de su vida la cual se despejo la semana pasada y todo por no tener amigos influyentes que lograran mover los hilos, aquellos que solo se mueven para los amigos de los poderosos, los que tarde o temprano lograran cortar los ciudadanos para que no exista discriminación o peor aun como lo titule esta columna, indiferencia aquella que cuando nos toca suele ser muy tarde para entonces ya somos las victimas del silencio.
Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata,
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a llevarse a los judÃos,
no protesté,
porque yo no era judÃo,
Cuando vinieron a buscarme,
no habÃa nadie más que pudiera protestar.
Bertolt Brecht .
A las personas a las que de verdad les importo la vida de este servidor publico desde aquà nunca olvidemos que asà como odiamos a servidores que no realizan sus tareas y no devengan el sueldo que se les paga hay que reconocer que existen algunos que dan su vida todos los dÃas por nuestro bienestar aun cuando no están seguros si los alcanzara una digna vejez o la pasaran mendingando lo que en derecho les corresponde y los termine alcanzando la muerte antes que la justicia.
Comentarios a: cesarpri@yahoo.com.mx
© NOTICIASPV.com - Queda expresamente prohibida la republicación, parcial o total, de todos los contenidos de este sitio.