2 de Julio, 2009

El Fantasma del Abstencionismo

Este próximo domingo 5 de julio, en todo nuestro estado y en cada uno de los municipios, habremos de elegir no sólo a los diputados locales y federales que habrán de representarnos en los respectivos Congresos, sino a los alcaldes que gobernarán nuestras localidades para los próximos tres años.
Ahora, tendremos en nuestras manos la oportunidad de ratificar o expulsar a los buenos o malos gobiernos que durante, prácticamente, tres años tuvieron la oportunidad de atender nuestras demandas, resolver nuestras necesidades o cumplir con los compromisos que, durante sus campañas anteriores prometieron y no cumplieron.
Muchos de los pronósticos para estas elecciones se inclinan en apostar a la posibilidad de que un alto porcentaje de electores se incline por el abstencionismo, por el voto nulo o por el voto en blanco. Pero, realmente, cualquiera de estas posturas iría en contra del avance de la democracia en nuestro país; democracia que ha costado mucha sangre, muchas luchas y mucho esfuerzo para que hoy nos quedemos con los brazos cruzados.
A muchas generaciones nos consta que tuvieron que transcurrir setenta años para que pudiera generarse un cambio, para que se diera la posibilidad de la alternancia en el sistema político, para tener la oportunidad de que gobernara otro partido distinto al PRI.
Hoy tenemos la oportunidad de cambiar a cualquier partido que haya gobernado mal; igual si es del PRI del PAN o del PRD. Por eso, no caigamos en el desánimo si vemos que el partido de nuestra preferencia no es el que está en la mejor posición en las encuestas para no seguir creyendo en él; es más, hoy tenemos también la oportunidad de sumar nuestro voto a favor de aquél partido más cercano a la posibilidad de desplazar al partido dominante, independientemente de nuestras preferencias electorales. Lo importante es que tenemos en nuestras manos la posibilidad de generar un cambio, de sacar a los malos gobiernos, de acabar con la impunidad, el autoritarismo y la corrupción.
Es tiempo de razonar nuestro voto, no nos dejemos llevar por la mercadotecnia electoral, por las campañas publicitarias, por el posicionamiento mediático de los candidatos o por la intimidación.
No acudir a votar o no ejercer nuestro voto es dejar las cosas como están, es permitir que nos sigan gobernando los malos políticos, los malos gobiernos o los malos partidos.
Hoy tenemos también la posibilidad de ejercer un voto diferenciado; votar por el candidato a presidente municipal del partido que tenga las mejores propuestas y votar por los diputados de otro, según su oferta legislativa.
Espero que toda la gente entienda que los programas de becas, de uniformes escolares y ayudas a las personas de la tercera edad, son programas federales, que habrán de entregarse en el próximo trienio a la gente que lo necesite, independientemente del partido que gobierne.
Espero también que los jóvenes entiendan que lo importante no es la apariencia de los candidatos, sino las propuestas esenciales, las que estén orientadas a resolver nuestro futuro, a resolver los problemas de mediano y de largo plazo; como las oportunidades de empleo, de infraestructura productiva, de equipamiento urbano, de oportunidades de inversión, de espacios para la sana recreación, de oportunidades educativas y de mayor seguridad.
Hoy más que nunca se requieren soluciones para todos, no soluciones para siempre; que no existen, que son mentiras, que son artimañas mediáticas de quienes sólo buscan el voto para seguir lucrando con el poder.
Javier Orozco Alvarado
Rector del Centro Universitario de la Costa
Doctor en Economía Internacional
Miembro del Sistema Nacional de Investigadores



 

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