Por: René Ibáñez Salcedo*
Al fin termina el espectáculo de la simulación
En ninguno de los procesos electrorales celebrados con anterioridad se habÃa percibido un bienestar colectivo al final de un proceso post electoral como el recientemente celebrado en Puerto Vallarta y el resto del paÃs, no por el ejercicio cÃvico, ni por los resultados, sino por el descanso del mÃsero espectáculo de la simulación democrática del paÃs. La gente está cansada, -hay que decirlo-, no se les ofreció un panorama promisorio en el que el ciudadano pueda pretender que las cosas estarán mejor.
Los elegidos, tendrán como principal tarea reconquistar la apatÃa de la población, crear puentes sólidos entre las entidades de poder y sobre todo reparar la imagen de las instituciones públicas del paÃs. Los legisladores deberán trabajar arduamente para sacar adelante reformas de ley que permita un mayor crecimiento y fomentar las condiciones para encontrar reformas de fondo para que el Estado pueda poner candados a los cientos de delincuentes de cuello blanco que siguen saqueando al paÃs.
Como todo sucede en bloque y por mayorÃas será necesario obligar a los legisladores a crear compromisos de cara a la nación indistinto a los intereses de partido. Será necesario impulsar reformas que incentiven una verdadera estructura que permita velar por los menos protegidos de nuestro paÃs.
En el caso de los presidentes municipales tendrán que doblegar esfuerzos para atender las necesidades primarias de los ciudadanos, incluso en los estados que elegieron gobernador, tendrán que trabajar por un crecimiento regional que involucre a todas las fuerzas e instituciones en sus áreas de competencia.
En el caso de Puerto Vallarta, urgirá reparar el daño en el que la mayorÃa de los ciudadanos perciben de sus anteriores presidentes municipales. El presiente electo deberá como nunca antes trabajar por recuperar el diálogo entre las instituciones porque anteriomente no se habÃa percibido una fragmentación tan profunda entre las entidades de poder que no han permitido incentivar un crecimiento e impulso del municipio.
Garabatos
Acabemos. Hagamos un pacto con uno mismo. Resistir es también perseverar respecto al todo. Enfoquémonos a sanear nuestros objetivos. Algunas veces el tiempo es una simulación y lo cronológico un disimulo de un orden lógico de deductibilidad.
Hay tiempo. Lo prospero no es siempre buscar la infinitud en la duración de esa vana ansia en una carrera circular hacia uno mismo. Somos responsables de nuestras temporalidad, vayamos hacia una visión individual que contribuya al colectivo.
Es cierto que somos el resultado de una visión de nuestra propia mexicanidad, pero no hay que exprimir naranjas. Rompamos paradigmas de nosotros mismos. Hablemos sin trémulos en lo que queremos. Debemos como ciudadanos regular el comportamiento de nuestros gobernantes y responsables de las instituciones.
El show no debe terminar en el proceso electoral, frente a lo que queremos, debemos buscar las instancias donde obliguemos a las autoridades a responder por sus quehaceres. No hay que acalambrarse, al final, hay que entender que somos los ciudadanos mexicanos la razon de todas las fuerzas de poder.
ArrÃmese, contribuya usted con un México mejor para nuestros hijos. Sobre todo sea amigo de sà mismo, lleve una relación armonica entre usted y lo que quiere de usted. No ande salpicando al mundo su encono, busque sus propias rutas.
*Director Noi Agencia, medios :publicidad: impresiones
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