Mas Nada

2 de noviembre, 2009

Por René Ibáñez Salcedo

“La tentación de existir”

Frente a la tentación de existir, está desde luego, su inversa proporcional. Por siglos hemos venerado nuestra condena de muerte con los excesos de nuestra propia finitud. Alcanzar esta situación es a veces más una cuestión de realidad que el modo que interiorizamos nuestra muerte como fin de nuestra realidad humana.
Si la suerte de nuestra existencia surgiera también de su propia dualidad y la viéramos como la “suerte de nuestra inexistencia” explicaríamos con mejor claridad los fenómenos que nos suscitan esa cotidianidad.
Celebrar la muerte desde la vida, repara en cualquier condición cultural una forma curiosa y un tanto absurda si consideráramos que al fin de cuentas lo único que varía es nuestra pretensión de elegir un estilo o bien una filosofía particular para asumirla. Algunos por siglos han celebrado desde la vanidad la posibilidad de reinventarse en una condición mas allá de lo humano, pero esa vanidad es plena y justificada siempre y cuando nuestra espera esté provista de un sentimiento de vida hacia la vida misma.
Lo veo en nuestra historia contemporánea todos los días, la celebración de la vida como tal no representa una respuesta proporcional a lo que nos debiera de suscitar la alegría del vivir. Muy al contrario, caemos en la tentación de negar nuestra existencia a través de nuestro actos .
Sin demasiado plan y esnobismo, Eckhart Tolle, en “Practicando el poder del ahora” nos da una excelente aportación para invitarnos a la vida desde la vida a través de un. Propone sin misticismos una invitación para sumir nuestra maravilla corpórea, más allá de los reclamos que nos insta cada día la necesidad humana de buscar siempre aprobarnos con el “otro”.
Verdad es que el tema tiene muchas vertientes y no deja de ser enriquecedoras estas fechas en el que de miles de formas tomamos conciencia de nuestra realidad. Vivir, insisto, es una experiencia de plenitud en cualquiera de las condiciones que elijamos para tomar conciencia de ello. A pesar de tantas tentaciones, si nos fijamos bien, estamos rodeados de esa celebración hacia la vida desde la vida, frente a lo que la contrasta: nuestra muerte o fin de juego, finitud humana o como le llamemos.
Miremos a nuestro alrededor y encontraremos esa presencia humana de tiempos y de formas que nos hablan de buscar una vida plena, todo lo que está, está precisamente para facilitar nuestra condición humana, a menos que nos de la locura de proveer una búsqueda de inmortalidad para todo lo que se mantenga existente en el maravilloso delirio de nuestra temporalidad.
La vida es vida: Sesiones y ejercicios para no estar. Metodologías para vivir “aunque uno no quiera”.
Manual en 10 pasos.
1.- Para vivir, viva desde usted. Niéguese la tentación de una entrega generalmente externa
2.- Siéntase así mismo. No es que el “otro” no sea estimulante para querer amarse dos veces por conducto ajeno, pero vale más iniciar por el camino propio.
3.-Sienta su cuerpo, maravíllese del color, la textura, la imagen de todo lo que su catalizador corporal el permita vivir y omita pensar cuando lo que piense no le ayude a sentir a plenitud el digamos método corpóreo.
4.- Diga sí a la vida, la negación no es más allá de lo que se espera sino una confirmación del todo a pesar de uno mismo.
5.-Evitese comparativos innecesarios. Hay cientos de formas que le invitan a cuestionarse a sí mismo sobre todo en los pretendidos “estilos de vida”.
5.-Sea usted mismo. No personifique nada que no lo pertenezca. Nada ni nadie es mejor o peor que usted.
6.-Sea dueño consciente de sus cualidades y defectos, le permitirá tener mejores posibilidades de elección y buscar las herramientas más adecuadas para salir avante en sus retos o manías personales.
7.- Cuente consigo mismo. Nada mejor que usted mismo para vivir a plenitud, el otro siempre es otro a pesar de que se piense lo contrario.
8.- Si tiene manías de almacenamiento, almacene solo de usted mismo sus mejores recuerdos de sus situaciones más felices.
9.- Entienda el lado real del respeto. Que no le de tos nada de lo que le acontece, no moleste a nadie, respete el derecho a ser diferente.
10- Viva y viva bien, que sus metas y objetivos no sean razón o sala de espera para comenzar asumir la felicidad de la existencia.
Plus: Haga, literalmente lo que sienta (Versión vox populi: haga lo que le venga en gana).
PD ¿Día de muertos, qué tal instituir el día de la vida?…Como para festejarlo a diario. Muy bien el asunto de las tradiciones mexicanas al respecto el 02 de noviembre.
renesant@hotmail.com





 

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