Nuevo León: “calientan la plaza”

9 de noviembre, 2009

SAN PEDRO GARZA GARCIA, NL.- El alcalde Mauricio Fernández Garza se envalentona ante el crimen organizado: “¿Quieren seguir? Pues ahí están las consecuencias, y ya”, advierte en entrevista días después de que anunció la ejecución de Héctor Saldaña Perales, El Negro –supuesto operador de los hermanos Beltrán Leyva–, y de tres personas más, en la Ciudad de México… cuatro horas antes de que los cuerpos fueran localizados por la policía capitalina.

Fernández Garza, connotado panista y miembro del influyente clan Garza Sada, aprovechó el marco de su toma de posesión como presidente municipal para confirmar la creación de un cuerpo de inteligencia –que ya le reportaba directamente– y de un “cuerpo de limpieza” para “hacer el trabajo rudo”. Y lanzó el reto: “Les anuncio que voy a tomar atribuciones que no me corresponden (en materia de seguridad), porque vamos a tomar el toro por los cuernos”.

El discurso inaugural del alcalde –el sábado 31 de octubre– causó alarma, pues implica la operación de un escuadrón de la muerte para combatir delitos de alto impacto, en el mejor de los casos, si no es que se dedicará a hacer una limpieza social, según varios analistas. Él lo niega; reconoce que está actuando fuera de la ley, “pero los delincuentes también”, se justifica.

Los presuntos delincuentes ejecutados presuntamente formaban parte del cártel de los hermanos Beltrán Leyva. Según el propio Fernández Garza, El Negro Saldaña era responsable de la reciente ola de secuestros en San Pedro y pretendía asesinarlo. El domingo 1 de noviembre, los diarios del grupo Reforma informaron que el alcalde anunció las ejecuciones cuatro horas antes de que la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal descubriera los cuerpos de Héctor Saldaña Perales y su hermano, Alan Mauricio, así como de César Rodríguez García y Carlos Cristian Saldaña Rodríguez.

De acuerdo con la procuraduría capitalina, fueron ejecutados el día anterior. Sus cuerpos estaban en una camioneta Chevrolet Equinox, con placas de Nuevo León, abandonada en la colonia Daniel Garza de la delegación Miguel Hidalgo, en el Distrito Federal.

Fernández Garza alega que consultó al gobernador Rodrigo Medina antes de hacer públicos los asesinatos. El mandatario priista le confirmó la información, dice el alcalde, pero el gobernador negó tener conocimiento de los hechos.

Mauricio Fernández Garza es alcalde de San Pedro por segunda ocasión (la primera fue de 1989 a 1991), y ya desde entonces se le conoce por rebasar sus atribuciones legales, pero ahora ha hecho del crimen organizado una bandera que rebasa el escándalo mediático. Apenas en junio pasado, la revista electrónica Reporte Índigo difundió una grabación en la que el entonces candidato panista asegura que los Beltrán Leyva viven en el municipio, que no se dedican al secuestro y que son ellos quienes mantienen el orden en la ciudad, no la policía.

En el audio, ampliamente difundido por la radio, Fernández Garza parece estar dispuesto a hacer un pacto con los narcotraficantes. Ante las reacciones de incredulidad y condena generalizadas, el panista acusó a Reporte Índigo de sacar de contexto sus declaraciones.

Este es un extracto del reportaje que se publica en la edición 1723 de la revista Proceso que empezó a circular el domingo 8 de noviembre.





 

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