* La PGJ revisó el rancho donde fueron hallados los cadáveres quemados y encontró las casas balaceadas * Más de 60 casquillos encontraron en el lugar
El agente del Ministerio Público investigador, licenciado Juan Carlos Navarro Nava, acompañado de elementos de la Policía Investigadora del Estado, y de peritos del Instituto de Ciencias Forenses, regresaron al lugar donde un día antes fueron encontrados los cuerpos sin vida de dos personas, a quienes fueron quemados dentro de una camioneta.
Lo anterior, en busca de indicios que llevaran a aclarar la desaparición de Filiberto Peña Ponce, alías “El Pili”, de 22 años de edad, Humberto Ponce Ramírez, alías “La Cuqui” , Ricardo Rodríguez Becerra, alías “El Zambo” y otro sujeto que no identificado, todos, menos el último, son vecinos del rancho El Carrizo, Jalisco.
Estando en el lugar dieron fe de lo que encontraron y se dieron cuenta de que habían sido balaceadas tres casas, pues hallaron más de 60 casquillos regados en el rancho.
Al frente de la primera casa estaban 15 casquillos de bala calibre 7.62, de “Cuerno de Chivo” y 5 de AR-15, luego entraron a la finca, en donde encontraron 4 casquillos más de Cuerno de Chivo y uno de AR-15.
Dieron fe de que cerca de la puerta estaban cinco cartuchos útiles de Cuerno de Chivo, notando que la puerta de un pequeño cuarto, presentó ocho balazos, además de que la chapa estaba dañada, aunque no pudieron abrirla.
Posteriormente fueron a la segunda casa, en donde encontraron en la parte se afuera, tres casquillos de Cuerno de Chivo, además de que detectaron que la casa presentó al menos ocho impactos, una puerta de madera que controlaba el ingreso al corredor, también tenía algunos balazos, pero al pie fueron encontrados dos proyectiles enteros y esquirlas.
En ese corredor, los peritos encontrados regados, otros 26 casquillos percutidos de Cuerno de Chivo, notando que había desorden dentro de los tres cuartos que la conformaban, una de las puertas de madera tenía siete balazos, mientras que la de metal tenía 11 impactos.
En esta finca, donde apestaba mucho a gas, los investigadores encontraron un tanque de 30 kilos, el cual fue baleado, así como pantalones manchados de verde, los cuales apestaban a mariguana, aparte de que vieron una prensa eléctrica y radios de comunicación de corto alcance.
Al ir a revisar la última casa, se dieron cuenta de que ahí hubo más desorden, pues había cuatro cuartos que fueron saqueados, las chapas fueron violadas y al menos una de ellas fue balaceada.
En uno de esos cuartos, los peritos encontraron dos casquillos de bala calibre 9 milímetros, dos de 38 súper y dos de escopeta, además de que afuera, en el corredor, había dos casquillos de Cuerno de Chivo y todos los costales y bolsas, estaban abiertas.
Todo fue recogido y llevado hasta San Sebastián del Oeste, en donde el agente del Ministerio Público recababa la declaración a algunas personas que fueron acercadas a declarar en relación a los hechos.
En tanto en el Servicio Médico Forenses, practicaron la autopsia de ley a los cadáveres, detectando que uno de ellos presentó un machetazo en el costado derecho del tórax y buscaban la posibilidad de rescatar algo de ADN, para poder identificar quienes son los ahora occisos.
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