ASHVILLE.– Un narcotraficante del poderoso cártel de Sinaloa fue condenado el lunes a 25 años de cárcel por solicitar el asesinato de un testigo en un caso de drogas en TenessÃ.
Salvador Guzmán, de 33 años, se disculpó ante la juez federal Aleta Trauger por los cargos de asociación delictuosa para distribuir cinco o más kilogramos de cocaÃna y por dos cargos de solicitar el homicidio de un testigo.
El vicefiscal federal Sunny A.M. Koshy dijo a Trauger que 25 años le parecÃan una sentencia muy leve para delitos tan graves, pero que ésta fue reducida a cambio de conseguir la cooperación de Guzmán en otros casos por narcotráfico.
El cártel, que lleva el nombre del noroccidental estado mexicano de Sinaloa, ha empleado mercenarios para efectuar ataques en México, y se le conoce por su utilización de túneles sofisticados con el fin de introducir la droga a Estados Unidos.
Guzmán dirigÃa las operaciones de cartel en Tenesà y en Ohio, y solÃa ocultar la droga en las barras de transmisión de los vehÃculos que llevaba desde Nashville hacia otras ciudades. Fue detenido por posesión de narcóticos en Tenesà en noviembre del 2007 después de que un traficante de Nashville acordó trabajar de informante para ayudar a los agentes federales.
Mientras estaba en la prisión y aguardaba ser procesado, Guzmán pidió a otro preso que matara al informante.
Guzmán le dijo al presunto sicario que harÃa los arreglos para sacarlo de la cárcel con el fin de que pudiera hacer ese trabajo. Además, le prometió que el cártel le pagarÃa con un kilogramo de cocaÃna o con 20.000 dólares por el asesinato, y le ofreció que lo presentarÃa con alguno de sus jefes del cártel de modo que pudiera convertirse en vendedor de drogas con un suministro estable de cocaÃna
El presunto sicario, quien trabajaba secretamente como informante de las autoridades federales, no mató al testigo pero le mintió a Guzmán al decirle que éste ya estaba muerto, y después viajó a México para recibir el dinero o la droga del cártel.
El jefe de Guzmán en el cártel, identificado sólo como “Luis”, se negó a reunirse con el presunto sicario si éste no le daba pruebas de que el traficante estaba muerto. Algunos documentos en la corte dicen que Luis ofreció pagarle un kilo de cocaÃna si obtenÃa pruebas del asesinato.
El presunto sicario volvió donde estaba Guzmán y le comentó que su primo habÃa asesinado a una persona equivocada y el testigo seguÃa vivo. Guzmán nuevamente le pidió que lo matara y le ofreció que él lo cuidarÃa.
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