El hundimiento de la economía mexicana

9 de marzo, 2010

Cada día que pasa, los mexicanos nos vamos dando cuenta que los compromisos de campaña de Felipe Calderón se han convertido en los peores males que aquejan al país.

Lejos de generar los empleos que en campaña prometió, se ha encargado de destruirlos; en lugar de menos impuestos, éstos se han incrementado y se han extendido hacia amplios sectores de la población; más que acabar con el narcotráfico éste se ha convertido en el principal cáncer del país.

En lugar de progresar, hoy los mexicanos estamos hundidos en la desesperanza, en la inseguridad de los ciudadanos, de los inversionistas y en el estancamiento económico.

A pesar de  la demagogia oficialista sobre el supuesto blindaje financiero y el posible crecimiento económico del 3.5%, para este año, seguimos sin encontrar  los factores económicos objetivos que puedan llevarnos a la recuperación económica.

En primer lugar, hay que tomar en cuenta que nuestra economía no cuenta con un importante mercado interno que le permita alcanzar de manera autónoma el crecimiento económico.

Para ello, se requiere contar con una amplia base de consumidores, cuyo poder adquisitivo impacte en la demanda agregada.  Lejos de todo eso, en nuestro país, el mercado de trabajo se encuentra paralizado y los ingresos reales y nominales cada vez son más escasos a causa de los impuestos y el alza en las tarifas de los combustibles.

En segundo lugar, hay que tomar en cuenta que, a falta de ingresos propios para impulsar el crecimiento económico, es necesario contar con créditos blandos o generar condiciones objetivas para atraer la Inversión Extranjera Directa.

Lejos de todo eso, el gobierno federal ha venido instrumentando estrategias de política monetaria y fiscal que, antes de estimular el consumo, siguen contrayendo el consumo, el ahorro interno y la inversión.

Los amplios márgenes de intermediación que cobra el sistema bancario en nuestro país, tolerados por el Banco de México y el gabinete económico de Calderón, se han convertido en uno de los grandes obstáculos para el consumo y la inversión.

A todo ello, los datos más recientes muestran que, mientras banco Santander cobra en  México una tasa de 32.5%, en España ésta es de 24.0%; en tanto en Canadá, Scotiabank cobra 18.5% y en nuestro país la tasa es de 29.9%; y aunque en Inglaterra la tasa de HSBC es de 19.0%, en nuestro sistema bancario, ese mismo banco cobra una tasa de 33.5%.

La realidad es que la demagogia gubernamental pretende hacer creer a los mexicanos que con más impuestos se va a resolver la pobreza o habrá más recursos para la inversión; cuando estos problemas solo se resuelven generando más empleo, aumentando el poder adquisitivo de la población y estimulando el ahorro interno.

Es un hecho que no existen signos de recuperación, no hay una idea clara del rumbo que debe seguir la economía de nuestro país; no existen los instrumentos que nos permitan creer que este año será posible alcanzar la recuperación.

Aunque en economía las expectativas juegan un papel importante para generar confianza  o  para atraer a la inversión extranjera de portafolio; la ficción no es la mejor estrategia para estimular a la Inversión Extranjera Directa.

Tan es así que, al no haber una base económica sólida, ni la posibilidad de un mercado doméstico en expansión, las inversiones productivas han seguido cayendo en nuestro país; pues, de hecho, según los datos más recientes, en 2009 la Inversión Extranjera Directa cayó un 50.7% respecto a 2008, siendo ésta una de las más bajas de los últimos 20 años.

La realidad es que nuestra economía, lejos de recuperarse, se sigue hundiendo. Por ello, no es con más impuestos como se va a resolver la pobreza extrema, no es destruyendo empleos como va a mejorar el consumo, no es con libertinaje financiero como se va a financiar el crecimiento; es con inteligencia y con una adecuada estrategia de
política económica como podremos alcanzar la recuperación económica; lo demás, sigue siendo una mera demagogia como nos la han recetado durante todo lo que va del sexenio.

Por lo demás, sólo espero que un día entienda Usted todo esto y que deje de creer en gobiernos mediocres.

Javier Orozco Alvarado

Rector del Centro Universitario de la Costa

Doctor en Economía Internacional

Miembro del Sistema Nacional de Investigadores





 

© NOTICIASPV.com - Queda expresamente prohibida la republicación, parcial o total, de todos los contenidos de este sitio.