La viruela, considerada una enfermedad antigua, pudo surgir recientemente, según un estudio internacional

*La momia de un niño cambia la historia de la enfermedad...

Una nueva investigación genética de un equipo internacional, con expertos de las universidades McMaster, Canadá; de Helsinki, Finlandia; de Vilnius, Lituania; y de Sydney, en Australia, sugiere que la viruela, un patógeno que causó millones de muertes en todo el mundo, puede no ser una enfermedad antigua sino un asesino mucho más moderno que se convirtió en la primera enfermedad humana erradicada mediante vacunación.

Los hallazgos, publicados en la revista «Current Biology», plantean nuevas preguntas sobre el papel que la viruela puede haber desempeñado en la historia humana y alimentan un debate de larga duración sobre cuándo surgió el virus causante de la viruela, Variola, y posteriormente evolucionó en respuesta a la inoculación y la vacunación.

«Los científicos aún no comprenden completamente de dónde vino la viruela y cuándo saltó a los humanos», dice el genetista evolutivo Hendrik Poinar, autor principal del estudio, director del McMaster Ancient DNA Center e investigador con Michael G. DeGroote, del Instituto de Investigación de Enfermedades Infecciosas. “Esta investigación plantea algunas posibilidades interesantes sobre nuestra percepción y edad de la enfermedad”, destaca.

Se cree que la viruela, una de las enfermedades virales más devastadoras de la humanidad, apareció hace miles de años en las poblaciones humanas en el antiguo Egipto, India y China, y algunos relatos históricos sugieren que el faraón Ramsés V -que murió en el año 1145 aC- sufrió de viruela.

En un intento por comprender mejor su historia evolutiva y tras la autorización de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Ginebra, los científicos extrajeron el ADN fuertemente fragmentado de los restos parcialmente momificados de un niño lituano que se creía que había muerto entre 1643 y 1665, un periodo en el cual se han documentado varios brotes de viruela en toda Europa con aumento en los niveles de mortalidad.

Se recogió y secuenció el ADN de la viruela y se reconstruyó completamente el genoma antiguo, uno de los genomas virales más antiguos hasta la fecha. No hubo señales de virus vivos en la muestra, por lo que las momias no son infecciosas. Los investigadores compararon y contrastaron la cepa del siglo XVII con las de un banco de datos moderno de muestras que datan de 1940 hasta su erradicación en 1977.

Un antepasado de todas las cepas de 1580
Sorprendentemente, el trabajo demuestra que la evolución del virus de la viruela se produjo mucho más recientemente de lo que se pensaba, con todas las cepas disponibles del virus con un antepasado no mayor de 1580. «Este estudio fija el reloj de la evolución de la viruela en una escala de tiempo mucho más reciente -afirma el biólogo evolutivo Eddie Holmes, profesor de la Universidad de Sydney, Australia-. Aunque todavía no está claro qué animal es el verdadero reservorio del virus de la viruela y cuándo saltó por primera vez a los humanos».

Las cepas virales de la viruela que representan el verdadero reservorio de la viruela humana permanecen actualmente sin muestrear. Las viruelas más cercanas tanto del gerbo como del camello tienen una relación muy lejana y, en consecuencia, no son los probables antepasados de la viruela, lo que sugiere que el reservorio real permanece en libertad o se ha extinguido.

Los investigadores también descubrieron que el virus de la viruela evolucionó en dos cepas circulantes, Variola mayor y menor, después de que el médico inglés Edward Jenner desarrollara una vacuna en 1796. Una forma de VARV (Virus de la Variola), conocida como V. major, era altamente virulenta y letal; y la otra, V. menor, mucho más benigna.

La fecha del antepasado de la cepa menor se corresponde bien con el comercio atlántico de esclavos, que probablemente fue responsable de la diseminación parcial a nivel mundial. «Esto plantea preguntas importantes acerca de cómo un patógeno se diversifica frente a la vacunación. Aunque la viruela se erradicó en las poblaciones humanas, no podemos ser perezosos o apáticos acerca de su evolución -y posible reemergencia- hasta que entendamos completamente sus orígenes», dice Ana Duggan, investigador postdoctoral en el McMaster Ancient DNA Center.

Si la fecha del antepasado, aproximadamente en 1580, descarta la destrucción masiva de poblaciones aborígenes en América Central por la viruela, introducida por los españoles, sigue siendo cuestionable. Para ello, los investigadores deben examinar cuidadosamente los restos de individuos enterrados en sepulturas a raíz de epidemias en el centro y el sur de América, dicen los científicos.

«Este trabajo desdibuja la línea entre las enfermedades antiguas y las infecciones emergentes. Mucha parte de la evolución de la viruela aparentemente sucedió en el tiempo histórico», dice Margaret Humphreys, historiadora de Medicina en la Universidad de Duke. La Organización Mundial de la Salud declaró erradicada la viruela en 1980.