Presentan en Nuevo León a la nueva policía Fuerza Civil contra la delincuencia organizada

MONTERREY, 14 de septiembre.- La nueva policía de Nuevo León, denominada Fuerza Civil y que en 2014 tendrá un total de 14 mil elementos, entró hoy en funcionamiento con la operación de su primera unidad, integrada por 422 agentes.

La nueva corporación tendrá capacidad para combatir a la delincuencia organizada y sustituir en esa tarea a las fuerzas armadas, afirmó Rodrigo Medina, el gobernador, durante la presentación de la primera unidad en Monterrey.

Recordó que ante la embestida de los grupos criminales, “que no han dudado en atacar a las instituciones y a la propia comunidad” en los últimos años, el Ejército y la Armada asumieron funciones de seguridad pública para garantizar la integridad de la población en todo el país.

Sin embargo, dichas “funciones de seguridad deben ser asumidas por las corporaciones bajo el mando civil en un proceso que tomará tiempo, tendrá dificultades y costos elevados”, aseveró.

Por ello, Nuevo León ya dio el primer paso para contar con una policía acreditada e incluso capacitada por el Ejército, indicó el gobernador, quien el 25 de agosto debió hacer frente al peor ataque en años contra la población civil perpetrado por supuestos miembros del cartel de Los Zetas contra un casino de Monterrey, en el que murieron 52 personas.

A los 422 policías que hoy empiezan a operar se sumarán cada año cinco unidades hasta completar a finales de 2014 una institución con 14 mil agentes bien preparados y confiables.

Nuevo León lanzó una campaña para reclutar jóvenes en todo el país para la nueva corporación, a los que ofreció un sueldo de entre 12.000 y 18.000 mil pesos (de 925 dólares a 1.400 dólares), superior al actual, además de ayuda para educación y vivienda, entre otros beneficios.

A juicio de Medina, Fuerza Civil es la primera corporación policiaca del país que estará a la “altura del reto que se está enfrentado”, ya que tendrá la capacidad de atacar a una delincuencia organizada fortalecida.

El presidente Felipe Calderón presentó en octubre de 2010 una iniciativa legislativa con la que busca unificar en 32 mandos, uno por cada estado, las más de 1.600 fuerzas de seguridad que hay en el país con el fin de tener cuerpos confiables y eficaces.

Las actuales corporaciones locales, de las cuales el 90% tienen menos de 100 agentes y cuyos integrantes reciben sueldos muy bajos, son fácilmente sobornables, además de que su capacidad de fuego es superada por las organizaciones criminales.

En los últimos tres años Nuevo León ha registrado altos niveles de violencia producto de la pugna entre los carteles de las drogas por el control del territorio, que en los últimos 12 meses ha cobrado la vida de más de 1.300 personas, incluidos unos 90 policías.